Estimado Petros:
Ante todo perdona la familiaridad, pero ya que somos hermanos de crisis creo que es más apropiado dirigirme en estos términos.
Siento decirte que estoy un poco decepcionado por la poca imaginación de tu última novela: matar banqueros…… ¿de verdad creías que era una idea original? ¿pensabas que ha nadie se le había pasado por la cabeza?…. amigo mío espero que no estés perdiendo facultades¡¡.
Bueno, bueno pues aquí termina mi crítica, en el sentido negativo claro ya que aún me quedan unas cositas por decir.
Ante todo, y una vez pasada la vergüenza de decirte directamente lo que no me gusta de tu novela, quería agradecerte que hallas escrito esto. Que halla alguien que se atreva con los banqueros, aunque sea ficción me parece de lo más acertado en estos momentos que nos unen. Está claro que ese capitalismo mentiroso que ayudo a Grecia a entrar en la vorágine euro es el mismo capitalismo que está haciendo que todos los países nos pleguemos a sus exigencias, objetivos y formas de trabajar.
Resulta que ahora los griegos, los españoles, los italianos, los portugueses somos poco eficientes… ¡hombre no nos digan eso! que somos lo suficientemente eficientes como para dar una mayoría absoluta a un gobierno que nos va a “fundir vivos” como diría mi vecino, lo suficientemente europeos como para creernos toda esa gran mentira alemana, lo suficientemente dóciles como para dejarnos aplastar por el miedo que nos meten hasta por los poros en todos los medios habidos y por haber, lo suficientemente cobardes como para no tomar la calle todos los días, lo suficientemente c…….creo que lo voy a dejar amigo Petros que me voy calentando y se me aturullan las ideas ….
Querido Petros estos días veo en televisión las protestas griegas, la policía cargando y siento pena, recuerdo Grecia como un país amable, con gente agradable y amistosa. Recuerdo Grecia como la madre de una civilización a la que ya no reconoce, una madre resignada a que su hija camine por el lado salvaje de la vida fagocitándose a si misma. También veo las carreras y los golpes en Valencia donde unos “peligrosísimos” estudiantes quinceañeros piden que su educación no empeore y siento rabia, no me salen ni las palabras…….
Amigo mio quisiera despedirme dejándote una idea para tu próxima novela: si en esta alguien se dedica a exterminar banqueros ¿qué te parece un caso para Jaritos donde los que “desaparezcan” sean los políticos?




